¡Más tragadera navideña! Parece no tener final en estas fechas implacables para gorditos y flacos por igual. No es suficiente con el atascón del 24, del 25 en adelante hay recalentados de los amigos, la familia, la oficina, la vecina Chuchita que ni conoces pero que de repente te invitó.

Y ¿ni modo de decir que no? ¿no? Son grandes momentos para socializar, dar y recibir amor familiar, y claro, volver a comer todas esas delicias que tanto nos gustaron. 

La cosa es que al mismo tiempo hay que cuidar nuestra salud y nuestro peso. Pero esto no es una mala noticia ¡ni te agüites! Midiéndote un poco y sabiendo a qué cosas bajarle, puedes pasar un recalentado rico, relajado y sin culpas. 

Aquí te van unos tips que te podrían ayudar.

TRANQUI CON EL PAN

Bueno, este es bastante obvio, pero a veces se nos olvida o simplemente nos vale. El recalentado mexicano va acompañado de bolillos o baguettes casi que de a fuerza. Se podría decir que para muchas familias, el recalentado es sinónimo de “Vamos a comer tortas de todito lo que cenamos el 24”. Y sí, pocos nos podemos rehusar a una tortita de bacalao, luego otra de lomo adobado, la de pavo, la de romeritos. Y cuando te das cuenta, ya te zampaste 3 tortones y te empieza a entrar la culpa, te lo quieres alivianar todo a ti [email protected] diciéndote que en tus propósitos de año nuevo incluirás el ejercicio y bajar muchos kilos. Pero ya sabemos que a la hora de la hora no es tan fácil. ¿Qué tal si en vez de tanto rollo futurista te pones manos a la obra en el presente y le bajas mucho al pan, bajándole a las porciones de alimentos engordadores también? No la necesitas sufrir, solo necesitas un poco de autocontrol. Si te quedas con hambre, puedes llenarte con un par de platillos más sanos que seguramente estarán por ahí disponibles.

NO TE ACABES TODAS LAS CHELAS

Ah, qué rico, ya andas vacacionando y lo que más se te antoja, después de los chupes de la cena navideña, son unas micheladitas frescas junto con tu torta de recalentado. No se trata de no echársela ¡se trata de no acabarse todo el 12 pack! Ya te echaste una o un par, vientos, te quitaste el antojito, ahora puedes moverte a una bebida menos empuercadora. Recuerda llevar tus juguitos light o mezcladores que no tengan tanta azúcar y químicos. Balancear tus bebidas, alcohólicas y no alcohólicas, es tan importante como balancear y medirte en tus alimentos, porciones y estar al tanto de ingredientes. Nada de malo tiene darse una buena mareadita de vez en cuando ¡recuerda no pasarte y no manejar en estados locochones!

RECALENTADO RICO Y SANO

Por algunos mitos, creencias o pura flojera, a veces no metemos la comida de la cena a refrigerar, creyendo que no pasará nada porque en un rato se va a recalentar. La realidad es que esto puede generar bacterias y hacer que nuestra comida no sepa aún mejor, que es todo el chiste del recalentado. Guarda tu comida en tuppers o bolsas resellables y métela al refri. Al siguiente día la puedes recalentar sin problemas. Si la ves medio seca, échale un chorritín de agua mientras se está calentando, siempre con flamas bajas o medias. No se trata de recocinar, nomás de recalentar. Ya como un tip más “gourmet”, te recomendamos no recalentar en horno de micro, sí es muy cómodo, pero nunca se calienta de manera uniforme, la comida se seca mucho y cambian sus texturas. Si ese bacalao estaba delicioso ¡que quede más delicioso recalentado a fuego lento sobre la estufa! Te vas a chupar los dedos otra vez.

¿MÁS POSTRE? ¡AGUANTA!

¡Ya probaste todos los postres ayer en la cena, no te hagas! Es raro encontrar un postre “sano” o “light”, aunque los hay. Pero ya te la sabes, son fuentes de azúcares, calorías y harinas casi aseguradas. Voltea a ver la mesa, checa qué más hay, seguramente encontrarás una opción más sana que esos pasteles que te llaman como con cantos de sirenas. Mándalos a la fregada y ya que estés bien [email protected] con otras opciones, date una rebanadita de postre nomás para no quedarte con el antojo feroz.

PÁSALA RICO, PÁSALA BONITO

Todo esto se trata de la familia, los amigos, dar y recibir cariño. No te estés atormentando por tu peso o por las tentaciones, piensa que con solo unas ligeras aplicaciones de estos y otros tips, la puedes llevar súper bien, relajarte y tener tu mente en donde se debe: pásartela bien chido. Cuidarte no debe ser un suplicio ni una tortura, dale pasito a pasito ¡vas a estar muy bien!

¡FELIZ NAVIDAD!

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