Todos conocemos a un gordito ¡o somos el gordito que conoce alguien más! Normalmente vamos por la vida sin preguntarnos demasiado acerca de lo que siente alguien con sobrepeso sobre su condición o acerca de cómo nuestra actitud puede afectarlos.

Por ejemplo, es común que el gordito de la banda tenga algún apodo que tiene que ver con su peso, volumen o la forma de su cuerpo ¿Tendrá algún problema con que le digan esos apodos? ¿le has preguntado acerca de eso? A veces, la presión social y la necesidad de pertenecer pueden llevar a las personas a aceptar algunas cosas que no aceptarían en otras condiciones. Muy probablemente, a tu amigo o amiga no le hace ninguna gracia que le estén diciendo que parece “tamal mal amarrado”, pero aguanta apodos con tal de no entrar en conflicto. Hay otras personas que se lo toman con humor y en realidad no les afecta, pero si no preguntamos ¿cómo vamos a saber?

También hay personas que aceptan su cuerpo con sobrepeso tal y como es, y eso está muy bien. Pero aquellas que luchan con su cuerpo tal vez necesitan o quieren tu ayuda, pero les da pena entrar en el tema.

Sobrepeso amigos

¿Cómo puedes echarle la mano a un ser querido con sobrepeso?

  • Antes que nada, pregúntale si quiere ayuda o si le molesta algo en tu actitud hacia él o ella. Intentar ayudar a alguien que no quiere o necesita ayuda, puede ser condescendiente e intrusivo.
  • Prepárate para recibir alguna crítica, tal vez tú estés haciendo algo mal y no te habías dado cuenta. 
  • Ponte en sus zapatos. Todo esto se trata de empatía, sin ella no lograremos nada.
  • Es momento de escuchar, intenta no interrumpir y procesar toda la información en silencio.
  • Es probable que sea difícil y doloroso hablar de estos temas, apoya y déjale saber a tu ser querido que lo aceptarás y no lo vas a juzgar.
  • Teniendo la información y sabiendo cuál es el problema, crea en conjunto un plan de acción. Pregunta ¿qué se debe cambiar? ¿cómo se debe hacer? ¿por dónde empezamos? ¿qué pasos vamos a seguir?
  • Empieza a ayudar paso a pasito, querer cambiar todo de un día a otro puede ser extremo y contraproducente. ¡Lento pero seguro!
  • Ten en cuenta que estarás ahí para ayudar, no para ser un dictador o una generala. Sigue el ritmo de tu ser querido y ajústate a él.
  • Dale motivación y ayúdale a levantarse cuando falle o caiga. Déjale saber que todo estará bien, la lucha sigue y no hay que darse por vencido.

¿Listos para ayudar a esa persona especial o para pedir ayuda a esa persona que sabes que no te va a fallar? ¡Adelante!

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *